Te quiero desde lejos,
sin promesas ni reclamos,
con un amor que aprende
a conformarse
con mirarte existir.
Tepenso en voz baja,
para no romper el hechizo,
para no delatar al corazon
cuando tu nombre aparece.
No nos pertenecemos,
pero hay algo de ti
que vive en mis dias,
como un secreto del alma.
Y aunque nunca sepas
todo lo que despertaste en mi,
agradezco este querer
que no pide nada
y lo siente todo...

No hay comentarios:
Publicar un comentario