Los buenos corazones no molestamos,
nos quedamos en silencio
aunque por dentro nos duela la vida.
Seguimos dando amor
con el mismo que llegamos,
aunque el mundo nos rompa
y nos deje temblando en un rincon.
Solo desaparecemos...
pero nunca dejamos de querer.
Porque quienes quieren de verdad
aman sin ruido,
sangran sin gritar,
y se van con el alma rota
pero con la misma luz
con la que un dia llegaron.

No hay comentarios:
Publicar un comentario